Pensamiento 16

Enseñar un oficio al que con su Palabra todopoderosa formó el universo y a cada instante lo mantiene : ¡qué duro para ti, San José, tú tan humilde ! Es cierto que antes de la Encarnación, Dios no tenía manos para trabajar la madera ; y ahora que tiene manos, tú eres...

Pensamiento 15

Yo, espontáneamente, casi pensaría para mis adentros (y con cierta nostalgia) : « ¡O San José, cuán hermosa y luminosa fue tu vida, totalmente entregada al servicio de Jesús y de María, cuando la mía está marcada por la tristeza de mi propia mediocridad y la falta de...

Pensamiento 12

Tras la fascinación de la noche luminosa de Navidad y la sorprendente visita de los Magos, necesitó ceder al claro-oscuro de la vida oculta. Nada podía hacer distinguir ese bebé de otro bebé, ni ese niño de otro pequeño de su edad. Pero cada mañana, día tras día,...

Pensamiento 11

Asegurar la presencia visible de Dios padre al lado de su Hijo único: querido San José, cómo has podido asumir una tal responsabilidad sin miedo a flaquear? Sin duda porque eres perfectamente humilde! Son los orgullosos los que se preocupan por el éxito, porque temen...

Pensamiento 6

¡Qué maravilla ver a niño crecer día tras día! Pudiste averiguar, San José, que el Verbo no fingió que asumir nuestra humanidad: cumplí las leyes de crecimiento humano de cada niño. Necesitó tus brazos para acurrucarse en ellos, tu palabra para construirse, tu mirada...

Pensamiento 5

¡Nos cuesta imaginar la unción que reposaba sobre la Santa Familia cuando estaban rezando! Un profundo recogimiento os envolvía vosotros tres en una comunión intensa. Unas palabras de acción de gracias pronunciadas por el Verbo hecho Hombre, un salmo cantado por la...

Pensamiento 4

San José, ¡Ni se imagina la atención que debía prestar Jesús al escucharte leer los escritos de los profetas! Sus grandes ojos fijaban los tuyos con intensidad, y a la vez escrutaban más allá, más profundo, hasta llegar a la Fuente del versículo que decías. Cuanto más...

Pensamiento 3

O San José, como pudiste dar la talla al recibir el Hijo de Dios bajo tu techo? Tras el efecto sorpresa, ¡Pues tuviste que volver al taller, y María en la cocina! La vida volvió a ser rutina, y sin embargo ya no era nada igual: de aquí en adelante centraste toda la...

Pensamiento 1

San José, tu primera mirada al despertar tenía que ser hacia el niño Jesús acostado al lado tuyo. Mirada conmovida del hombre adulto hacia este pequeño ser débil, abandonado con confianza a tu vigilancia. Aun así, este niño vulnerable es Hijo de Dios hecho Hombre,...