Las imágenes no faltan mostrando a Jesús cerca del banco de trabajo paternal. Los ojos grandes curiosos del niño descubriendo cada gesto de Jose, el amor del buen trabajo y el zelo por la construcción del Reino. San Jose, efectivamente, no solamente transmitió a su hijo el arte de los carpinteros, sino tambien las disposiciones según las cuales ” el Señor tu Dios bendecirá toda obra de tus manos.” (Dt 14,29)

Así pues, Jesús, carpintero, hijo de carpintero, revela su identidad haciéndose representar como pastor, viñador, médico, sembrador y compara el apostolado de sus discípulos al trabajo de los segadores y de los pescadores.

¡ San Jose, haz de mi un instrumento del Reino !