Pensamiento 244

Dijo entonces Yahvé: “¿Cómo voy a ocultar a Abrahán lo que voy a hacer?” (Gn 18,17) Entre amigos, está dicho lo esencial. ¿Cómo el Padre iba a ocultarle a San José los misterios de la Encarnación redentora? Por lo tanto, San José es el custodio del secreto del Padre, sabe el secreto de Jesús. Por eso no puede hablar. Nunca deberá decir nada. Y por eso mismo nosotros podemos obedecerle ciegamente. Porque él sabe cuál es el camino que Dios escoge para encontrar al hombre.

¡San José, sé nuestro guía en la vida espiritual!

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